Hombres, presten atención, esto es importante: importante para su salud en el futuro, y quizá para su vida. La osteoporosis no solo es una enfermedad de la mujer. Los hombres también la padecen, aunque algunos años más adelante en la vida que la mayoría de las mujeres.
Los varones experimentan alrededor de la mitad de las fracturas osteoporóticas que las mujeres. Pero, cuando un hombre se rompe la cadera debido a la osteoporosis, tiene mayores probabilidades que una mujer similarmente afligida de terminar discapacitado de manera permanente; y el doble de morir en el plazo de un año.
Para mala fortuna, es mucho menos probable que los hombres se sometan a revisiones de la salud de sus huesos que las mujeres cuando enfrentan un riesgo considerable de una fractura osteoporótica. Esto es cierto incluso si presentan factores de riesgo tan prominentes como un hueso previamente roto -cualquier hueso- a raíz de algo tan “poco traumático” como tropezar y caer desde su altura de pie, una fractura de fragilidad.
Eso se debe a que los médicos, de igual forma, a menudo no están al tanto de los muchos factores que ponen a los hombres en riesgo de osteoporosis, incluyendo trastornos como enfermedad celiaca y enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y tratamientos para otros problemas de salud, como depresión, enfermedad de reflujo gastroesofágico (ERGE) y cáncer de próstata.
Según pasan los años
Ahora que los hombres viven más tiempo, y que su expectativa de vida aumenta más rápidamente que la de la mujer, muchos más “hombres estarán viviendo suficiente tiempo para presentar fracturas”, ha escrito Robert A. Adler, endocrinólogo en el Centro Médico de Asuntos de Veteranos en Richmond, Virginia, y en la Facultad de Medicina de la Universidad Virginia Commonwealth.
“Necesitamos prestarle mucha más atención a la osteoporosis en hombres”, destacó Adlera. “Es erróneo creer que se trata de una enfermedad de la mujer. Y debido a que muchos hombres y sus médicos creen eso, son menores las probabilidades que los hombres sean evaluados y atendidos tras una fractura de bajo traumatismo que las mujeres”.
Los hombres aún no son sometidos a tratamientos de manera adecuada tras fracturas de bajo traumatismo, “aun cuando su riesgo de una fractura subsiguiente haya aumentado marcadamente”, puntualizó Sundeep Khosla, endocrinólogo en el Colegio de Medicina de la Clínica Mayo, haciendo eco de las inquietudes de Adler. De hecho, afirma Khosla que actualmente hay evidencia de que incluso tras una “fractura de alto traumatismo”, como pudiera pasar en un accidente automovilístico, ellos deberían someterse a revisiones de la fuerza de sus huesos.
“Solo porque los hombres escapen de la repentina pérdida ósea que experimentan las mujeres en la menopausia, eso no significa que los hombres no pierdan hueso a medida que envejecen”, destacó.
“Los hombres entrados en años pierden densidad de mineral óseo a una tasa del 1% al año, y uno de cada cinco hombres mayores de 50 años sufrirá una fractura osteoporótica durante su vida”, escribió Khosla en El Diario de Endocrinología Clínica y Metabolismo. “Casi 30% de todas las fracturas de cadera ocurren en hombres”.
Su consejo: “Cada hombre mayor de 70 años debería someterse a una prueba de densidad ósea, y si presentan otros factores de riesgo, deberían someterse a pruebas después de los 50”.
A tener en cuenta
Esto es lo que los hombres deberían saber sobre sus riesgos. Sí, casi todos los varones empiezan la adultez con huesos más fuertes que los de las mujeres. Pero como las mujeres, sus huesos empiezan a debilitarse gradualmente alrededor de los 25 años. Las mujeres pierden tanto las células como los puntales, la armazón de depósitos minerales dentro del hueso esponjoso, que mantiene fuertes los huesos; en tanto que en los varones la pérdida principal es el adelgazamiento de los puntales, lo cual explica por qué fracturas osteoporóticas tienden a ocurrir más adelante en la vida en hombres.
Los factores comunes de riesgo para fractura osteoporótica en hombres, así como en mujeres, son la edad (mayores de 60 para mujeres y mayores de 70 para hombres); ser delgado o presentar bajo peso; tabaquismo; consumo de más de tres bebidas alcohólicas al día; antecedentes parentales de osteoporosis; o haber sufrido una fractura previa o una caída reciente.
Condiciones de salud que incrementan el riesgo incluyen artritis reumatoidea, trastornos de movilidad como Mal de Parkinson, esclerosis múltiple o embolia. El uso crónico de muchos medicamentos también incrementa el riesgo, incluidos glucocorticoides como prednisona; terapia de privación de andrógenos para cáncer de próstata; inhibidores de la bomba de protones para ERGE; antidepresivos que afectan la serotonina (SSRI como Prozac y Zoloft); inmunosupresores como ciclosporina; algunos fármacos para el cáncer, como la ciclofosfamida; así como fármacos anticonvulsivos como fenitoína.
A Adler le preocupan en particular los hombres con cáncer de próstata que están en una terapia de privación de andrógenos, a menudo empleados cuando empieza a subir el nivel de PSA (antígeno prostático específico) de un hombre. Sin embargo, “a los cinco años de tratamiento, casi 20% de los hombres blancos y 15% de los hombres negros sufrirá una fractura osteoporótica”, dijo. “Se les debería administrar la terapia estándar para osteoporosis”.
Factores de riesgo
El riesgo que tiene un hombre de una fractura osteoporótica puede evaluarse usando una herramienta de evaluación de riesgo de fractura (conocido como FRAX) que fue desarrollada por la Organización Mundial de Salud. Combina los resultados de una prueba de densidad ósea con otros factores de riesgo clínico, como muchos de los enumerados anteriormente. La calificación evalúa las probabilidades en 10 años de una fractura de cadera o cualquier fractura osteoporótica y puede usarse para decidir quién debería tomar medidas y medicamentos para contribuir a prevenirlas.
Aunque no existen pruebas de sangre u orina para osteoporosis, Adler recomienda pruebas de sangre de rutina para calcio y vitamina D, entre otras medidas, y una prueba de la función renal.
Entre los factores que pueden contribuir a mantener a raya la osteoporosis están el manejo de pesos con regularidad y ejercicios de resistencia, así como un consumo apropiado de calcio (1,200 miligramos al día para hombres mayores de 70) y vitamina D (800 a 1,000 unidades internacionales al día), así como no fumar. La fuerza muscular tanto ayuda a proteger los huesos de lesiones como reduce el riesgo de una caída que pudiera romperlos.
Los medicamentos
Los mismos fármacos empleados para tratar osteoporosis en mujeres se han aprobado para su uso en hombres. Los que se prescriben con mayor frecuencia son llamados bisfosfonatos, como Fosamax, Boniva, Reclast y Actonel, que bloquean la resorción del hueso por células llamadas osteoclastos. Los fármacos son administrados en formas diferentes, incluyendo píldora o inyección, y la decisión depende de la efectividad y efectos secundarios, aunado a la preferencia del paciente.
La publicidad sobre el riesgo de una fractura de fémur vinculada con el uso a largo plazo de bisfosfonatos ha asustado a muchos consumidores, quienes ahora se niegan a tomarlos. Pero, dijo Adler, “estas fracturas son muy inusuales, y para la mayoría de los pacientes con osteoporosis, el beneficio supera por mucho el riesgo”. A los pacientes se les suele aconsejar que tomen el fármaco durante cinco años, descansen durante dos años y se sometan a otra prueba de densidad ósea para determinar si es necesario más tratamiento.
Un fármaco de clase diferente, denosumab, vendido como Prolia, es más caro. Anticuerpo monoclonal, se administra mediante inyección dos veces al año. Incluso otro fármaco, llamado Forteo, es una forma de la hormona paratiroidea hecha por el hombre, el cual es particularmente útil, destacó Adler, para gente con osteoporosis relacionada con terapia de glucocorticoides.